Mostrando entradas con la etiqueta Cristo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristo. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de enero de 2013

Los Reyes Magos

Los Reyes Magos



La tradición cuenta que los Reyes Magos visitaron a Jesús de Nazaret por su nacimiento para  rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.

Se dice que vinieron de Oriente y que iban guiándose por una estrella que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciéndole oro como símbolo de su naturaleza real, pues era un presente conferido a los reyes; incienso como símbolo de su naturaleza divina, ya que éste era empleado en el culto en los altares de Dios; y mirra, un compuesto embalsamador para los muertos, como símbolo del sufrimiento y muerte futura de Jesús. 


La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo del Rey Herodes, quien los había convencido de ir de regreso. Así pues, no volvieron por el mismo sitio.

Adentrándonos en una visión más profunda, la adoración del Rey de Reyes es una consecuencia lógica y anhelada por todos, entregarle oro, incienso y mirra, así como todo tipo de ofrendas, es señal de agradecimiento por todas las bendiciones que nos ha otorgado.

Hoy en día, esta festividad se celebra en varios países de Iberoamérica. El día 5 de enero, los niños esperan los regalos que los Reyes Magos les traerán. En México se acostumbra mencionar que las tres estrellas del cinturón de Orión, son los Reyes Magos que van en camino a entregar regalos.


jueves, 2 de febrero de 2012

Sobre el origen y la historia de la fiesta de la Presentación del Señor (Fiesta de la Candelaria)


El registro más antiguo de la Fiesta de la Presentación del Señor (2 de febrero), lo encontramos en el diario de viaje de la religiosa Egeria, que escribió con motivo de su peregrinación a Tierra Santa durante los años 381-384. Ella informa que en Jerusalén tenía lugar una solemne liturgia con el obispo, con una procesión que se dirigía a la Iglesia de la Resurrección, cuarenta días después de la Epifanía (en Jerusalén se trataba de la fiesta de la natividad de Cristo), conmemorando la presentación de Jesús en el templo. 

Desde Jerusalen, la fiesta se extendió a todo el oriente desde finales del siglo V y principios del VI. En Constantinopla fue probablemente introducida alrededor de los años 534/542 años por el emperador Justiniano I (565).

Se habla de una procesión con velas sólo a mediados del siglo V, tal vez con San Cirilo de Alejandría (444), que exhortaba a los fieles en un sermón: "Festejemos el misterio de este día de forma luminosa con nuestras brillantes luces”.

Del mismo modo se dice en un sermón contemporáneo de Jerusalén: "Brillamos, por lo que nuestras luces brillarán. Como hijos de la luz , portamos las velas de la luz verdadera, que es Cristo. "

Desde Roma, la fiesta llegó al territorio francés en el siglo VIII y IX, donde la fiesta original de Cristo se desarrolló con más fuerza en torno a una fiesta de María, la "Fiesta de la Purificación de María".

La bendición de las velas se concreta sólo en el siglo X en Roma. A estas velas benditas se les atribuía mayor eficacia contra las fuerzas del mal y se esperaba de ellas ayuda en todas las solicitudes de necesidad (por ejemplo durante las tormentas, las epidemias, la hora de la muerte).

Debido a que la bendición de las velas para el uso litúrgico y privado era motivo de la celebración de la luz, la fiesta del 2 de febrero en los países germánicos desde el siglo X recibió el nombre de "Mariä Lichtmess" (Candelaria), que fue tomada más tarde por otros idiomas ("Candlemas", "Candelore", "Chandeleur").

El tema de la luz tiene su punto de apoyo en el evangelio de la fiesta, porque Simeón proclama llevando al Niño Jesús en sus brazos: "Luz de revelación a los gentiles, y gloria para el pueblo de Israel " (Lc 2:32)